
Calculadora de IMC
Calcula tu Índice de Masa Corporal (IMC) al instante. Nuestra calculadora gratuita evalúa tu peso ideal y estado de salud basado en datos de la OMS y los CDC.
Índice de Masa Corporal
Bajo peso
Normal
Sobrepeso
Obesidad
| Índice de Masa Corporal (IMC) | 24.2 kg/m2 |
|---|---|
| Categoría IMC | Peso saludable |
| Rango de IMC saludable | 18.5 kg/m2 - 25 kg/m2 |
| Peso saludable para la estatura | 135.1 lbs - 182.6 lbs |
| Ganancia para alcanzar un IMC de 18.5 kg/m2 | - |
| Perder para alcanzar un IMC de 25 kg/m2 | - |
| Índice Ponderal | 13.27 kg/m3 |
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Última actualización: 3 de junio de 2026
Tabla de Contenidos
- Visión general del Índice de Masa Corporal (IMC)
- Tabla de IMC para adultos
- Gráficos de IMC en adultos
- Tabla de IMC para niños y adolescentes (2 a 20 años)
- Gráfico de IMC para niños y adolescentes (2 a 20 años)
- Factores de riesgo del sobrepeso y la obesidad
- Riesgos y consecuencias del bajo peso
- Limitaciones del cálculo del IMC
- Fórmula para calcular el IMC
- Índice Ponderal (IP)
Visión general del Índice de Masa Corporal (IMC)
El Índice de Masa Corporal (IMC) es un indicador de salud que evalúa la relación entre el peso y la estatura de una persona. A través de una sencilla fórmula matemática, el cálculo del IMC permite estimar el nivel de adiposidad o masa magra, siendo una de las métricas más utilizadas a nivel mundial para evaluar la proporcionalidad del peso corporal.
Los resultados arrojados por una calculadora de IMC permiten determinar rápidamente si una persona padece obesidad, tiene sobrepeso, se encuentra en un peso normal o sufre de bajo peso. A su vez, estas categorías principales pueden dividirse en subgrupos más precisos, como la delgadez severa o la obesidad de clase III. Es importante tener en cuenta que los rangos de IMC pueden variar ligeramente en función de la edad y la región geográfica.
Dado que la obesidad está asociada con graves riesgos para la salud, calcular el IMC resulta fundamental como punto de partida clínico, ya sea para pruebas diagnósticas o para estructurar tratamientos nutricionales. Si bien el IMC no es una herramienta perfecta para determinar el peso ideal —al no distinguir entre grasa y músculo—, sus estimaciones son indispensables. Consulte la siguiente tabla para obtener más información sobre las categorías y valores estándar del IMC.
Tabla de IMC para adultos
El peso corporal óptimo de un individuo se clasifica utilizando los datos estandarizados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta tabla de IMC está diseñada específicamente para adultos de ambos sexos (mayores de 18 años).
| Categoría | Rango de IMC - kg/m2 |
|---|---|
| Delgadez severa | < 16 |
| Delgadez moderada | 16 - 17 |
| Delgadez leve | 17 - 18,5 |
| Normal | 18,5 - 25 |
| Sobrepeso | 25 - 30 |
| Obesidad Clase I | 30 - 35 |
| Obesidad Clase II | 35 - 40 |
| Obesidad Clase III | > 40 |
Gráficos de IMC en adultos
Las clasificaciones del IMC pueden visualizarse de forma más intuitiva en el siguiente gráfico, elaborado con datos de la OMS. Las líneas continuas indican las categorías principales, mientras que las líneas discontinuas representan las subdivisiones menores de cada clase.

Tabla de IMC para niños y adolescentes (2 a 20 años)
Para evaluar el peso saludable en etapas de desarrollo, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan utilizar los percentiles del IMC calculados por edad en niños y adolescentes de entre dos y veinte años.
| Categoría | Rango de percentiles |
|---|---|
| Bajo peso | <5% |
| Peso saludable | 5% - 85% |
| Con riesgo de sobrepeso | 85% - 95% |
| Sobrepeso | >95% |
Gráfico de IMC para niños y adolescentes (2 a 20 años)
Los CDC han desarrollado tablas de crecimiento que permiten analizar la evolución del IMC del menor comparándolo de manera percentil con la media de su misma edad y sexo.
Factores de riesgo del sobrepeso y la obesidad
Tener un IMC elevado y padecer obesidad incrementa significativamente las probabilidades de desarrollar problemas de salud crónicos. Los CDC advierten sobre los siguientes factores de riesgo clínico:
- Aumento de los niveles de colesterol LDL ("colesterol malo"), disminución del colesterol HDL ("colesterol bueno") y un incremento peligroso de los triglicéridos.
- Hipertensión (presión arterial elevada).
- Mayor probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2.
- Enfermedades coronarias y afecciones cardiovasculares.
- Disfunción y enfermedades de la vesícula biliar.
- Mayor riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares (ictus).
- Dificultades respiratorias y apnea obstructiva del sueño.
- Osteoartritis (dolor y enfermedad articular provocada por el rápido desgaste del cartílago).
- Empeoramiento de la calidad de vida en general.
- Mayor propensión a desarrollar ciertos tipos de cáncer (endometrio, colon, mama, hígado, vesícula biliar, riñón, etc.).
- Mayor incidencia de trastornos de salud mental como ansiedad o depresión clínica.
- Dolores corporales crónicos, fatiga muscular y dificultad para realizar actividades físicas cotidianas.
- Un índice de mortalidad considerablemente superior en comparación con aquellas personas que mantienen un IMC dentro del rango saludable.
Como evidencia esta lista, el sobrepeso puede desencadenar efectos muy perjudiciales, e incluso letales, para nuestro organismo. Por ello, los especialistas recomiendan mantener un IMC inferior a 25 kg/m², señal indicativa de un peso saludable. Si su índice de masa corporal es alto, resulta vital consultar con un médico o nutricionista para adaptar sus hábitos diarios y recuperar el bienestar.
Riesgos y consecuencias del bajo peso
Tener un IMC inferior al rango normal también conlleva una serie de serias complicaciones y riesgos para el cuerpo. Las afecciones más habituales incluyen:
- Cuadros de desnutrición, anemia y deficiencia crónica de vitaminas, lo que impacta directamente en la capacidad del torrente sanguíneo para transportar oxígeno.
- Afecciones de osteoporosis, caracterizadas por una grave pérdida de masa ósea y una altísima probabilidad de sufrir fracturas.
- Debilitamiento generalizado y disfunción del sistema inmunológico.
- Graves alteraciones del crecimiento y el desarrollo motor y cognitivo, especialmente críticos en niños y adolescentes.
- Alteraciones en la salud reproductiva de la mujer ocasionadas por desequilibrios hormonales, pudiendo causar desde amenorrea (interrupciones en su ciclo menstrual) hasta infertilidad. Además, las mujeres embarazadas con bajo peso clínico (al igual que ocurre con la obesidad) presentan un mayor riesgo de sufrir un aborto espontáneo durante el primer trimestre.
- Riesgo de sufrir complicaciones severas y recuperaciones tardías tras intervenciones quirúrgicas.
- Una tasa de mortalidad general relativamente más alta si se compara con personas dentro de un normopeso.
En algunos contextos, la rápida pérdida de peso puede ser el indicador de una enfermedad subyacente silenciosa o de trastornos como la anorexia nerviosa. Si sospecha que usted, o alguien de su entorno, sufre pérdidas de peso repentinas por motivos inexplicables, busque asesoramiento médico especializado.
Limitaciones del cálculo del IMC
A pesar de ser una herramienta clínica indispensable y altamente eficaz como estimador inicial, el Índice de Masa Corporal (IMC) presenta varias limitaciones diagnósticas. Su inconveniente principal es su naturaleza meramente estimativa: no tiene en cuenta la composición real del organismo. Elementos esenciales como las proporciones individuales del cuerpo, la distribución de la grasa subcutánea y visceral, el volumen de la masa muscular o la densidad de la masa ósea, obligan a que el IMC deba utilizarse siempre como un apoyo complementario a otros estudios clínicos, y no como la única prueba de salud determinante.
En los adultos:
Cualquier calculadora de IMC le ofrecerá una rápida estimación de su salud basada en la estatura y el peso que introduzca. Sin embargo, su fórmula no evalúa factores biológicos fundamentales. El cálculo de IMC no es capaz de distinguir la diferencia de peso entre el tejido muscular y el tejido graso y, por ende, no mide el porcentaje real de grasa de nuestro cuerpo. A ello se le suman el sexo, la edad biológica o el grado de actividad física, variables que pueden alterar drásticamente la fiabilidad del diagnóstico final.
Pensemos, por ejemplo, en una persona de avanzada edad con una vida completamente sedentaria. Esta persona puede tener mucha grasa corporal acumulada pero poco peso muscular. De un modo estricto y objetivo, su salud cardiovascular y metabólica puede ser muy precaria; sin embargo, al ponerla en la báscula, su resultado de IMC podría estar perfectamente situado dentro del "peso normal".
El caso totalmente opuesto ocurre en los deportistas de fuerza y culturistas. El músculo es fisiológicamente mucho más pesado y denso que la grasa, aunque ocupe menos volumen corporal. Por esta sencilla razón, la gran mayoría de culturistas registrarán niveles altos en la calculadora de IMC, situándose peligrosamente cerca del límite del sobrepeso e incluso en grados de obesidad. Y, al mismo tiempo, contarán con niveles de grasa ínfimos y una excelente salud cardiometabólica. Es perfectamente posible lucir esbelto o musculoso y marcar un peso mayor en la báscula.
Múltiples estudios de los CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades) concluyen además que:
- A un mismo y exacto nivel de IMC, las mujeres suelen poseer por genética mayor porcentaje de grasa corporal que los hombres.
- Las personas mayores retienen un nivel más elevado de tejido adiposo que las personas más jóvenes que comparten su misma puntuación de IMC.
- Los atletas que entrenan a niveles de hipertrofia registrarán valores de IMC elevados únicamente a causa del desarrollo excepcional de su masa muscular.
En adolescentes y niños:
Los mismos condicionantes biológicos que entorpecen la precisión del IMC en los adultos, entran en juego en las evaluaciones a niños y adolescentes. Variables como los "estirones" de estatura o la madurez y nivel de desarrollo sexual en la pubertad alteran muchísimo las lecturas comparativas del IMC y del porcentaje de grasa corporal.
No obstante, en el ámbito de la pediatría, los altos niveles de IMC sí son un factor de predicción certero en casos de niños obesos. El incremento acentuado en su peso y en su resultado de IMC no solo atiende a la grasa acumulada, sino también al aumento proporcional de la masa libre de grasa (esto incluye todo el conjunto metabólico no adiposo: líquidos, desarrollo de órganos internos, densidad de sus huesos, músculos, etc.). La brecha de resultados entre niños obesos y niños delgados nace de esa diferenciación tan marcada en su masa biológica magra.
A nivel de prevención de salud pública general, la fórmula del IMC sigue siendo el mejor medidor a gran escala para alertar a la sociedad sobre patologías asociadas al bajo peso y a la obesidad. Aun así, para evitar falsos diagnósticos dada su naturaleza estimativa, los resultados del IMC siempre deben evaluarse dentro de un marco clínico personalizado por profesionales.
Fórmula para calcular el IMC
A continuación, exponemos las fórmulas matemáticas utilizadas globalmente para calcular el IMC. Las ecuaciones están adaptadas tanto para el Sistema Anglosajón de Unidades (USC) como para el Sistema Internacional de Unidades o métrico (SI). A modo ilustrativo, se tomarán las medidas de una persona que mide 5 pies y 10 pulgadas de estatura y pesa 160 libras (su equivalente métrico sería 1,78 m de altura y 72,57 kg de peso):
Unidades del sistema anglosajón (USC):
$$BMI=703×\frac{masa(lbs)}{altura^{2}(in)}=703×\frac{160}{70^{2}}=22,96\frac{kg}{m^{2}}$$
Unidades del sistema métrico (SI):
$$BMI={\frac{masa(kg)}{altura^{2}(m)}=\frac{72,57}{1,78^{2}}=22,90\frac{kg}{m^{2}}}$$
Índice Ponderal (IP)
El Índice Ponderal (IP) es una métrica de análisis corporal que examina la adiposidad de un individuo en proporción con su altura, del mismo modo en que la calculadora de IMC investiga el estado de corpulencia. La gran diferencia técnica entre ambas radica en que la fórmula del Índice Ponderal (que puede observar más abajo) requiere que la altura de la persona se eleve al cubo, y no al cuadrado.
Si bien el IMC es un sistema robusto, ampliamente probado y muy valioso cuando analizamos estudios poblacionales a gran escala, puede fallar estrepitosamente a la hora de determinar las delgadeces extremas o la obesidad de un único individuo a nivel de consulta. A pesar de contar también con sus propias limitaciones en el área médica, el Índice Ponderal suele ser un método que ofrece resultados más fiables en pacientes que poseen estaturas fuera de la media (personas muy altas o extremadamente bajas). Al utilizar la altura al cubo, no produce falsos positivos ni diagnostica cantidades inusualmente altas o bajas de grasa, logrando ser más estable con pacientes de medidas extremas.
A continuación, encontrará desglosada la ecuación estadística para calcular el Índice Ponderal (IP) exacto de una persona. Las fórmulas siguen basándose en nuestro ejemplo estándar (una persona que mide 5 pies y 10 pulgadas y pesa 160 libras):
Unidades del sistema anglosajón (USC):
$$PI={\frac{altura(in)}{\sqrt[3]{masa(lbs)}}=\frac{70}{{\sqrt[3]{160}}}=12,89\frac{in}{\sqrt[3]{lbs}}}$$
Unidades del sistema métrico (SI):
$$PI={\frac{masa(kg)}{altura^{3}(m)}=\frac{72,57}{1,78^{3}}}=12,87\frac{kg}{m^{3}}$$





