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Calculadora de TMB


Calculadora de TMB

Usa nuestra calculadora de TMB gratuita para conocer tu tasa metabólica basal. Descubre cuántas calorías quema tu cuerpo en reposo y alcanza tu peso ideal.

Opciones

TASA METABÓLICA BASAL

BMR = 1,793 calorías por día

NIVEL DE ACTIVIDAD TIEMPO FRECUENCIA CALORÍAS

Sin Actividad

0 minutos Poca o ninguna actividad física 2,151

Baja Actividad

15-30 minutos 1-3 veces por semana 2,465

Actividad Ligera

15-30 minutos 4-5 veces por semana 2,626

Actividad Media

15-30 minutos 3-4 veces por semana 2,778

Alta Actividad

45-120 minutos 6-7 veces por semana 3,092

Actividad Muy Alta

2+ horas Diario 3,406

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Última actualización: 27 de junio de 2026

Tabla de Contenidos

  1. La ecuación de Mifflin-St Jeor
  2. La ecuación revisada de Harris-Benedict
  3. La fórmula de Katch-McArdle
  4. Variables que afectan la tasa metabólica basal
    1. Edad
    2. Genética
    3. Masa muscular
    4. Dieta
    5. Embarazo
    6. Suplementos
    7. Clima y temperatura ambiental
    8. Ejercicio
    9. Género
    10. Estado de salud
    11. Ingesta de macronutrientes
  5. Pruebas de TMB en laboratorio
  6. Metabolismo y metabolismo basal
  7. El cálculo de tu gasto energético total
    1. Ejemplo de cálculo práctico
  8. Reglas de oro para el control de peso
  9. TMB (BMR) vs. TMR (RMR)
    1. Similitudes entre la TMR y la TMB
    2. Diferencias entre la TMR y la TMB
  10. La ciencia moderna sobre el metabolismo

Calculadora de TMB

La calculadora de la tasa metabólica basal (TMB o BMR por sus siglas en inglés) es una herramienta diseñada para estimar con precisión el metabolismo basal de tu cuerpo. Este término hace referencia a la cantidad mínima de energía (calorías) que tu organismo gasta en estado de reposo absoluto y en un entorno térmicamente neutro.

Para entenderlo mejor, cuando tu sistema digestivo está inactivo y te encuentras descansando en un clima templado, tu cuerpo sigue consumiendo energía. Es exactamente igual que calcular la cantidad de combustible que consume el motor de un automóvil cuando está encendido pero parado. En este estado de reposo, únicamente los órganos vitales esenciales —como el corazón, los pulmones, los riñones, el sistema nervioso, los intestinos, el hígado, los órganos sexuales, los músculos y la piel— utilizan energía para mantenerte con vida.

El mantenimiento de estas funciones vitales representa hasta el 70% del gasto energético total (calorías quemadas) de una persona promedio a lo largo del día. Por su parte, la actividad física constituye aproximadamente el 20% del gasto, mientras que la digestión de los alimentos, un proceso conocido clínicamente como el efecto térmico de los alimentos (TEF), representa el 10% restante.

Para medir la TMB en un entorno clínico con absoluta precisión, el sistema nervioso simpático debe estar completamente inactivo, lo que implica que la persona debe estar plenamente descansada. Dado que el metabolismo basal constituye la mayor parte de las necesidades calóricas totales, podemos calcular nuestro requerimiento calórico diario multiplicando la TMB por un factor de actividad que varía de 1,2 a 1,9, dependiendo de nuestro estilo de vida.

En la práctica habitual, podemos calcular la tasa metabólica basal utilizando fórmulas matemáticas basadas en amplios datos estadísticos. Una de las primeras y más fiables fue la ecuación de Harris-Benedict. Esta se actualizó en 1984 para mejorar su precisión y fue el estándar de oro hasta la creación de la ecuación de Mifflin-St Jeor en 1990.

Existe también la fórmula de Katch-McArdle, que es única porque calcula el gasto energético diario en reposo (RDEE, por sus siglas en inglés). Su gran ventaja es que toma en cuenta la masa corporal magra (el músculo libre de grasa), un factor determinante que las ecuaciones de Mifflin-St Jeor y Harris-Benedict no contemplan.

Hoy en día, la ecuación de Mifflin-St Jeor se considera la más precisa para determinar la TMB en la población general. Sin embargo, la fórmula de Katch-McArdle puede ser mucho más exacta para personas atléticas o con un bajo porcentaje de grasa corporal que conocen su composición física exacta.

Nuestra calculadora de TMB utiliza estas tres prestigiosas ecuaciones, detalladas a continuación:

La ecuación de Mifflin-St Jeor

Género Fórmula
Hombres BMR = 10W + 6,25H - 5A + 5
Mujeres BMR = 10W + 6,25H - 5A - 161

La ecuación revisada de Harris-Benedict

Género Fórmula
Hombres BMR = 13,397W + 4,799H - 5,677A + 88,362
Mujeres BMR = 9,247W + 3,098H - 4,330A + 447,593

La fórmula de Katch-McArdle

Género Fórmula
Universal BMR = 370 + 21,6(1 - F)W
  • W - peso corporal en kg
  • H - altura corporal en cm
  • A - edad en años
  • F - grasa corporal en porcentaje

Variables que afectan la tasa metabólica basal

Edad

A medida que envejecemos, la masa muscular tiende a disminuir. Cuanto mayor es una persona y menor es su proporción de músculo, menor será su TMB; es decir, necesitará una ingesta calórica mínima menor para mantener el funcionamiento de sus órganos.

Genética

Los rasgos genéticos y el metabolismo heredados de generaciones anteriores juegan un papel crucial y pueden predisponer a una TMB más rápida o más lenta.

Masa muscular

Aunque el entrenamiento cardiovascular aeróbico (como correr o andar en bicicleta) quema muchas calorías, no altera significativamente la TMB a largo plazo. En cambio, el ejercicio anaeróbico, como el levantamiento de pesas o el entrenamiento de fuerza, incrementa activamente la TMB. Esto ocurre porque al aumentar la masa muscular, se eleva el gasto energético en reposo. El músculo es un tejido metabólicamente activo: a mayor masa muscular, más calorías necesita el cuerpo diariamente solo para mantenerse.

Dieta

Es posible optimizar la TMB realizando ingestas estratégicas y evitando las dietas extremas. Piensa en tu cuerpo como en un teléfono inteligente: cuando la batería llega al 5%, entra en "modo de ahorro de energía". De manera similar, si pasas hambre o reduces drásticamente tus calorías, el cuerpo humano sacrificará sus niveles de energía, alterará las emociones, descuidará el aspecto físico y ralentizará las funciones cognitivas para conservar energía. Las dietas de inanición pueden llegar a reducir tu TMB hasta en un alarmante 30%.

Embarazo

El desarrollo y crecimiento de un bebé requiere un enorme esfuerzo fisiológico, lo que eleva significativamente la TMB. Esta es la razón fisiológica por la que las mujeres embarazadas necesitan un mayor consumo calórico. Además, debido a las profundas fluctuaciones hormonales, etapas como la menopausia también pueden provocar aumentos o disminuciones en el ritmo metabólico.

Suplementos

Para acelerar la pérdida de peso, muchas personas recurren a ciertos suplementos o medicamentos termogénicos que aumentan artificialmente la TMB. Uno de los estimulantes más efectivos y documentados para este fin es la cafeína.

Clima y temperatura ambiental

El cuerpo gasta energía constantemente para mantener su temperatura interna (homeostasis). En un entorno frío, el cuerpo debe trabajar más duro para generar calor, lo que eleva la TMB. Del mismo modo, un calor ambiental excesivo obliga al organismo a gastar energía extra para enfriar los órganos internos mediante la sudoración. Como dato clínico, por cada aumento de 1,36 grados Fahrenheit (aprox. 0,75 °C) en la temperatura interna del cuerpo, la TMB aumenta alrededor de un 7%.

Ejercicio

Como se mencionó anteriormente, el ejercicio aeróbico quema calorías durante la actividad pero no afecta significativamente tu metabolismo base. Sin embargo, el entrenamiento de fuerza (anaeróbico) aumenta de manera indirecta y sostenida tu TMB al desarrollar tejido muscular. Cuanto mayor sea tu porcentaje de masa muscular, mayor será el consumo energético de tu cuerpo mientras descansas.

Género

Por regla general, los hombres tienden a tener una TMB más elevada que las mujeres. Esto se debe a que, por naturaleza, la composición corporal masculina presenta una mayor proporción de masa muscular y un menor porcentaje de grasa. No obstante, la diferencia exacta varía según la composición corporal individual, la edad y la genética.

Estado de salud

Estar enfermo, sufrir una infección o recuperarse de una lesión grave puede hacer que tu tasa metabólica se duplique. El sistema inmunológico y los procesos de regeneración celular requieren enormes cantidades de energía para sanar el cuerpo.

Ingesta de macronutrientes

El cuerpo quema calorías para digerir los alimentos, un proceso conocido como efecto térmico de los alimentos (TEF). Las proteínas son las más exigentes, aumentando la TMB entre un 20% y un 30% durante la digestión. Las grasas alimentarias aumentan la TMB en torno a un 5%, mientras que los carbohidratos la elevan entre un 5% y un 10%.

Pruebas de TMB en laboratorio

Aunque las calculadoras de TMB en línea basadas en ecuaciones científicas son una excelente estimación y funcionan para la mayoría de las personas, no son el método clínico más exacto. Si requieres precisión absoluta por motivos médicos o deportivos, lo ideal es realizar un estudio de calorimetría indirecta en una clínica especializada.

Metabolismo y metabolismo basal

Para aclarar conceptos, la Tasa Metabólica Basal (TMB) mide el gasto energético de tu cuerpo en las condiciones más puras: al despertar, tras un ayuno de 12 horas y con la temperatura corporal en su punto más bajo. Refleja simplemente cuánta energía utiliza el cuerpo humano para no morir.

El metabolismo en su conjunto es un proceso mucho más complejo mediante el cual el organismo convierte los alimentos ingeridos en combustible. Nuestro gasto calórico diario se divide en cuatro componentes:

  1. El metabolismo basal o de reposo. Mantiene todas las funciones vitales y consume entre el 50% y el 75% de tu energía diaria.
  2. La termogénesis de la actividad no asociada al ejercicio (NEAT, por sus siglas en inglés). Engloba los movimientos cotidianos como caminar, estar de pie, gesticular o hacer las tareas del hogar. Esta actividad aparentemente ligera representa un gasto calórico considerable.
  3. El efecto térmico de los alimentos (TEF). Es la energía gastada en masticar, digerir y procesar los nutrientes. Suele representar en torno al 10% del gasto energético total.
  4. El efecto térmico del ejercicio (ETE). Es el gasto calórico directo derivado del ejercicio consciente y vigoroso (ir al gimnasio, correr, etc.), y suele representar entre el 5% y el 15% del total diario.

Los procesos biológicos financiados directamente por la TMB incluyen:

  • la circulación sanguínea,
  • la respiración,
  • la función neurológica y cerebral,
  • la síntesis de proteínas,
  • la regeneración celular y la reparación de tejidos.

La TMB afecta directamente tu capacidad para perder grasa o ganar peso, y está ligada a tu ritmo de envejecimiento celular. Proporcionarle a tu cuerpo las calorías básicas para estas funciones es lo que define el metabolismo basal.

Como referencia, la mayoría de las mujeres adultas tienen una TMB que requiere entre 1.200 y 1.500 calorías diarias, mientras que los hombres suelen requerir entre 1.500 y 1.800 calorías diarias solo para mantener las funciones fisiológicas en reposo. Es crucial recordar que esto es solo el metabolismo basal y no incluye las calorías necesarias para levantarte, trabajar o hacer ejercicio.

El cálculo de tu gasto energético total

Al conocer datos básicos como el sexo, el peso, la edad y la altura, podemos estimar la TMB con una precisión del 80-85%. Para ello, requerimos:

  • W - peso corporal,
  • A - edad,
  • H - altura en centímetros.

Utilizaremos la ecuación de Mifflin-St. Jeor, avalada por la ciencia moderna como la más fiable hasta la fecha para la población general, y la más utilizada en las calculadoras nutricionales de alta calidad.

  • TMB para hombres = 10W + 6,25H - 5A + 5
  • TMB para mujeres = 10W + 6,25H - 5A - 161

Una vez obtenida la TMB, el siguiente paso crítico es multiplicarla por tu índice de actividad física para calcular tu Gasto Energético Diario Total (GEDT). Este factor se divide en 6 categorías:

  1. Actividad pasiva (estilo de vida totalmente sedentario, sin ejercicio - TMB × 1,2).
  2. Actividad mínima (trabajo de oficina y entrenamiento ligero de 1 a 3 veces por semana - TMB × 1,375).
  3. Actividad ligera (entrenamiento moderado 4-5 veces por semana - TMB × 1,46).
  4. Actividad moderada (ejercicio vigoroso o deportes 3-4 veces por semana - TMB × 1,55).
  5. Actividad intensa (entrenamiento duro 6-7 veces a la semana - TMB × 1,725).
  6. Actividad superintensa (trabajo físico exigente, entrenamientos de élite diarios o atletas profesionales - TMB × 1,9).

Ejemplo de cálculo práctico

Imaginemos el caso de María. Mide 160 cm, pesa 66 kg, tiene 40 años y lleva un estilo de vida de actividad mínima (trabaja en una oficina y va al gimnasio una o dos veces por semana).

Aplicando la fórmula de Mifflin-St. Jeor para mujeres, calculamos su TMB:

TMB = 10W + 6,25H - 5A - 161 = 10 × 66 + 6,25 × 160 - 5 × 40 - 161 = 1299 kcal

Ahora, para descubrir su Gasto Energético Diario Total (GEDT), multiplicamos su TMB por su factor de actividad (1,375):

GEDT = 1299 kcal × 1,375 = 1786 kcal

Ese es su gasto de mantenimiento. Si María desea perder peso de forma saludable, debe aplicar un déficit calórico. Un déficit estándar y seguro es de 500 kcal al día, lo que suele traducirse en una pérdida de grasa de unos 0,5 kg por semana.

Por lo tanto, la meta calórica de María sería:

Ingesta para perder peso = GEDT - Déficit calórico = 1786 kcal - 500 kcal = 1286 kcal diarias

Consumiendo 1286 kcal al día, María logrará sus objetivos de forma sostenible. Es sumamente importante que María nunca consuma menos calorías que su TMB (1299 kcal), asegurando que su cuerpo reciba la nutrición básica para sus órganos. Estos cálculos son estimaciones, y ajustarlos semanalmente según los resultados en la báscula garantizará el éxito a largo plazo.

Reglas de oro para el control de peso

Conocer tu TMB es como tener el panel de control de tu cuerpo. Te permite saber exactamente cuánta energía quemas y cuánta necesitas consumir, ya sea que tu objetivo sea hipertrofia (ganar masa muscular), definición (perder grasa) o simplemente mantenimiento. Si dominas la relación entre las calorías que ingieres y las que gastas, alcanzar tu peso ideal se convierte en pura matemática.

Un error común es intentar acelerar la pérdida de peso recortando las calorías de forma extrema. El cuerpo humano es una máquina de supervivencia increíblemente inteligente. Si tu dieta es demasiado restrictiva, el cuerpo interpretará que hay escasez de alimentos (hambre) y entrará en alerta. Priorizará mantener los órganos vitales, ralentizará el metabolismo basal, reducirá tu energía diaria (NEAT) y se aferrará a cada gramo de grasa.

Saltarse comidas o seguir dietas milagro muy bajas en calorías no te dará los resultados estéticos deseados y perjudicará tu salud. Terminarás sufriendo fatiga crónica, pérdida de masa muscular, alteraciones hormonales y un temido "efecto rebote".

Por otro lado, consumir calorías en gran exceso sin control no solo genera sobrepeso, sino que puede derivar en problemas metabólicos severos, como resistencia a la insulina, alteraciones tiroideas o síndrome metabólico.

Por seguridad y salud hormonal, los expertos en nutrición recomiendan que las mujeres no consuman menos de 1.200 kcal diarias y los hombres nunca bajen de las 1.800 kcal diarias, salvo indicación médica estricta. El secreto del éxito reside en un déficit calórico moderado y sostenible a largo plazo.

Si tu objetivo es ganar volumen o masa muscular, debes crear un superávit calórico. Para subir de peso de forma controlada y minimizando la ganancia de grasa, suma entre 300 y 500 kcal a tu gasto diario. Si eres una persona con un metabolismo extremadamente rápido ("hardgainer"), puedes intentar sumar entre 700 y 1.000 kcal diarias.

TMB (BMR) vs. TMR (RMR)

En el ámbito del fitness y la nutrición, es común toparse con el término Tasa Metabólica en Reposo (TMR o RMR por sus siglas en inglés).

La TMR es muy similar a la TMB, pero incluye las calorías quemadas mediante actividades cotidianas mínimas y funciones corporales automáticas que no requieren esfuerzo deportivo. Estas incluyen:

  • masticar y tragar alimentos,
  • caminar distancias muy cortas (como ir por la casa),
  • ir al baño,
  • el efecto de consumir estimulantes como la cafeína,
  • sudar para enfriarse,
  • temblar para generar calor.

La TMR se puede estimar mediante fórmulas o medirse en laboratorios bajo condiciones menos estrictas que la TMB (aunque se requiere que el paciente haya dormido bien, ayunado y no haya hecho ejercicio previo).

Similitudes entre la TMR y la TMB

Ambas métricas indican el número base de calorías que gasta tu cuerpo en un día libre de entrenamientos. Para la mayoría de la población, los resultados numéricos de ambas son increíblemente cercanos.

Diferencias entre la TMR y la TMB

La gran diferencia es que la TMR ya incluye el gasto energético de las pequeñas actividades diarias, mientras que la TMB es un estado de reposo clínico puro. Es por esto que la TMB es la medida preferida por las calculadoras, ya que te ofrece una base matemática limpia a la cual puedes añadirle tu factor multiplicador de actividad de forma mucho más personalizada y flexible.

Generalmente, el valor de la TMB siempre será ligeramente inferior al de la TMR.

La ciencia moderna sobre el metabolismo

Hoy en día, sabemos que una persona promedio con una dieta estándar obtendrá resultados de TMB altamente predecibles mediante estas calculadoras. Sin embargo, el metabolismo humano es complejo y existen variables biológicas que la ciencia actual aún sigue estudiando. Incluso en entornos clínicos controlados, existe un margen del 26% de variación en las tasas metabólicas entre diferentes individuos que los factores conocidos no logran explicar del todo.

Esto significa que cualquier fórmula metabólica, por profesional que sea, ofrece una excelente estimación, pero no una verdad absoluta. Todo cálculo del Gasto Energético Diario Total a partir de tu TMB debe tomarse como un punto de partida perfecto.

Para alcanzar tus metas de composición corporal, la calculadora de TMB sienta los cimientos de tu plan nutricional. A partir de ahí, la constancia es la clave.

Registrar tus medidas corporales, monitorear tu peso promedio semanal, anotar lo que comes y medir tu rendimiento en los entrenamientos te permitirá hacer los pequeños ajustes necesarios para esculpir tu cuerpo de manera exitosa.