
Calculadora de aumento de peso durante el embarazo
Calcula tu aumento de peso ideal en el embarazo semana a semana. Obtén un plan saludable y personalizado según tu peso previo y recomendaciones médicas.
| RESULTADO | |
|---|---|
| Rango de peso recomendado | 172.7 - 177.7 lbs |
| Rango de peso recomendado al dar a luz | 190.5 - 200.3 lbs |
| Su IMC antes del embarazo | 22.6 kg/m2 |
Semana 0
Semana 5
Semana 10
Semana 15
Semana 20
Semana 25
Semana 30
Semana 35
Semana 40
| Semana | Rango de Peso Recomendado | Aumento de Peso Recomendado |
|---|---|---|
| Semana 1 | 165.3 - 165.3 lbs | 0.0 - 0.0 lbs |
| Semana 2 | 165.44 - 165.75 lbs | 0.09 - 0.40 lbs |
| Semana 3 | 165.5 - 166.0 lbs | 0.2 - 0.7 lbs |
| Semana 4 | 165.6 - 166.4 lbs | 0.3 - 1.1 lbs |
| Semana 5 | 165.7 - 166.8 lbs | 0.4 - 1.5 lbs |
| Semana 6 | 165.8 - 167.1 lbs | 0.5 - 1.8 lbs |
| Semana 7 | 165.9 - 167.5 lbs | 0.6 - 2.2 lbs |
| Semana 8 | 165.9 - 167.9 lbs | 0.6 - 2.6 lbs |
| Semana 9 | 166.0 - 168.2 lbs | 0.7 - 2.9 lbs |
| Semana 10 | 166.1 - 168.6 lbs | 0.8 - 3.3 lbs |
| Semana 11 | 166.2 - 169.0 lbs | 0.9 - 3.7 lbs |
| Semana 12 | 166.3 - 169.3 lbs | 1.0 - 4.0 lbs |
| Semana 13 | 166.4 - 169.7 lbs | 1.1 - 4.4 lbs |
| Semana 14 | 167.3 - 170.9 lbs | 2.0 - 5.5 lbs |
| Semana 15 | 168.2 - 172.0 lbs | 2.9 - 6.7 lbs |
| Semana 16 | 169.1 - 173.1 lbs | 3.8 - 7.8 lbs |
| Semana 17 | 170.0 - 174.3 lbs | 4.7 - 8.9 lbs |
| Semana 18 | 170.9 - 175.4 lbs | 5.6 - 10.1 lbs |
| Semana 19 | 171.8 - 176.5 lbs | 6.4 - 11.2 lbs |
| Semana 20 | 172.7 - 177.7 lbs | 7.3 - 12.3 lbs |
| Semana 21 | 173.6 - 178.8 lbs | 8.2 - 13.4 lbs |
| Semana 22 | 174.5 - 179.9 lbs | 9.1 - 14.6 lbs |
| Semana 23 | 175.3 - 181.0 lbs | 10.0 - 15.7 lbs |
| Semana 24 | 176.2 - 182.2 lbs | 10.9 - 16.8 lbs |
| Semana 25 | 177.1 - 183.3 lbs | 11.8 - 18.0 lbs |
| Semana 26 | 178.0 - 184.4 lbs | 12.7 - 19.1 lbs |
| Semana 27 | 178.9 - 185.6 lbs | 13.6 - 20.2 lbs |
| Semana 28 | 179.8 - 186.7 lbs | 14.4 - 21.4 lbs |
| Semana 29 | 180.7 - 187.8 lbs | 15.3 - 22.5 lbs |
| Semana 30 | 181.6 - 189.0 lbs | 16.2 - 23.6 lbs |
| Semana 31 | 182.5 - 190.1 lbs | 17.1 - 24.7 lbs |
| Semana 32 | 183.4 - 191.2 lbs | 18.0 - 25.9 lbs |
| Semana 33 | 184.2 - 192.3 lbs | 18.9 - 27.0 lbs |
| Semana 34 | 185.1 - 193.5 lbs | 19.8 - 28.1 lbs |
| Semana 35 | 186.0 - 194.6 lbs | 20.7 - 29.3 lbs |
| Semana 36 | 186.9 - 195.7 lbs | 21.6 - 30.4 lbs |
| Semana 37 | 187.8 - 196.9 lbs | 22.5 - 31.5 lbs |
| Semana 38 | 188.7 - 198.0 lbs | 23.4 - 32.6 lbs |
| Semana 39 | 189.6 - 199.1 lbs | 24.2 - 33.8 lbs |
| Semana 40 | 190.5 - 200.3 lbs | 25.1 - 34.9 lbs |
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Última actualización: 27 de junio de 2026
Tabla de Contenidos
- Aumento de peso recomendado durante el embarazo
- Distribución del aumento de peso durante el embarazo²
- Posibles riesgos asociados a un aumento de peso inadecuado
- Nutrición en el embarazo: ¿Qué alimentos consumir?
- Alimentos y hábitos que debes evitar en el embarazo
Nuestra calculadora de aumento de peso en el embarazo te permite conocer el rango de peso saludable que debes alcanzar trimestre a trimestre, basándose en las recomendaciones oficiales del Instituto de Medicina (IOM).
Aumento de peso recomendado durante el embarazo
El embarazo trae consigo cambios profundos en el cuerpo de la mujer. Uno de los más evidentes es el aumento de peso corporal, un proceso fundamental para garantizar que el bebé en desarrollo reciba los nutrientes necesarios. Además, este incremento de peso asegura que la madre acumule las reservas energéticas imprescindibles para afrontar la etapa de la lactancia.
Ganar peso durante el embarazo es un proceso completamente normal y necesario. Diversos estudios basados en el Índice de Masa Corporal (IMC) previo a la gestación han demostrado que mantenerse dentro de unos rangos de peso específicos favorece resultados mucho más positivos y saludables tanto para la madre como para el bebé¹.
Por norma general, se recomienda que las mujeres embarazadas ganen entre 1 y 4 libras (0,5 a 1,8 kg) durante el primer trimestre, y aproximadamente 1 libra (0,45 kg) por semana durante el resto de la gestación. Para alcanzar este ritmo de aumento de peso, suele bastar con ingerir unas ~300 calorías adicionales al día². A nivel práctico, esto equivale a añadir a tu dieta una pequeña patata asada con unos 60 gramos de carne magra y una manzana, o simplemente disfrutar de un sándwich extra y un vaso de leche.
La siguiente tabla de aumento de peso en el embarazo, elaborada con datos del Instituto de Medicina, detalla los rangos saludables según el IMC de la mujer antes de la concepción.
Recomendaciones para el aumento de peso global durante el embarazo, basadas en el IMC previo al embarazo¹
| IMC pre-embarazo (kg/m²) | Categoría | Rango total de aumento de peso | Rango total de aumento de peso para embarazo con gemelos |
|---|---|---|---|
| <18,5 | Bajo peso | 12,7-18,1 kg | |
| 18,5-24,9 | Peso normal | 11,3-15,9 kg | 16,8-24,5 kg |
| 25,0-29,9 | Sobrepeso | 6,8-11,3 kg | 14,1-22,7 kg |
| >30,0 | Obesidad | 5,0-9,1 kg | 11,3-19,1 kg |
Recuerde que estas cifras son solo orientativas; el ritmo de aumento de peso es único para cada mujer. Es fundamental consultar siempre con su médico o matrona para realizar un seguimiento personalizado de su embarazo y evaluar sus necesidades nutricionales de forma adecuada.
Los kilos adicionales ganados durante la gestación no corresponden únicamente al tamaño del bebé. Gran parte de este peso se distribuye en el crecimiento de los tejidos necesarios para proteger al feto, prepararse para la lactancia y sostener la gestación. A continuación, desglosamos cómo se reparte este peso extra.
Distribución del aumento de peso durante el embarazo²
| Elemento | Aumento de peso |
|---|---|
| Aumento de los senos | 0,5-1,4 kg |
| Crecimiento del útero | 0,9 kg |
| Placenta | 0,7 kg |
| Líquido amniótico | 0,9 kg |
| Aumento del volumen sanguíneo | 1,4-1,8 kg |
| Aumento de líquidos maternos | 0,9-1,4 kg |
| Reservas de grasa | 2,7-3,6 kg |
Posibles riesgos asociados a un aumento de peso inadecuado
Tanto el déficit como el exceso de peso durante el embarazo conllevan importantes riesgos para la salud. Engordar menos de lo recomendado puede comprometer el desarrollo fetal, aumentando la probabilidad de un parto prematuro y de que el bebé nazca con bajo peso, junto con las complicaciones médicas que esto acarrea.
Por el contrario, un aumento de peso excesivo incrementa el riesgo de sufrir diabetes gestacional, preeclampsia (trastornos hipertensivos) y complicaciones en el parto, como una mayor probabilidad de requerir una cesárea debido al gran tamaño del bebé (macrosomía). Además, dificulta la recuperación física y la pérdida de peso en el posparto. Dado que ambos extremos pueden afectar negativamente la salud materno-infantil, es vital mantener un control de peso equilibrado durante toda la gestación.
Nutrición en el embarazo: ¿Qué alimentos consumir?
La alimentación durante el embarazo suele generar dudas y estar fuertemente influenciada por factores culturales. Lo que una mujer decide comer y beber (o evitar) en esta etapa repercute directamente en la salud del futuro bebé. Aunque no existen fórmulas mágicas que garanticen una salud fetal absoluta, una buena nutrición es tu mejor aliada.
Es aconsejable ser consciente de las elecciones dietéticas, priorizando una dieta equilibrada y rica en frutas, verduras, carnes magras, grasas saludables y cereales integrales. Más allá de la alimentación general, existen nutrientes clave que resultan indispensables para el correcto desarrollo del feto. A continuación, detallamos los más importantes:
Calcio
El calcio es vital para el funcionamiento óptimo de los sistemas muscular, circulatorio y nervioso, así como para la formación de unos huesos y dientes fuertes en el bebé. Se encuentra en abundancia en lácteos pasteurizados como el queso, la leche y el yogur. Si prefieres fuentes no lácteas, puedes obtenerlo del salmón, las espinacas, la col rizada (kale) y el brócoli.
Ácido fólico y folato
El ácido fólico es la forma sintética del folato, una vitamina del complejo B indispensable en el embarazo. Su consumo es fundamental para prevenir defectos congénitos y reducir el riesgo de parto prematuro. Principalmente, protege al bebé de anomalías en el tubo neural, favoreciendo el desarrollo saludable del cerebro y la médula espinal.
Puedes asegurar tu ingesta mediante suplementos prenatales y alimentos enriquecidos o naturales. Excelentes fuentes de folato son los cítricos (como las naranjas), las verduras de hoja verde oscura (espinacas, acelgas) y las legumbres (lentejas, guisantes, frijoles secos).
Proteínas
Las proteínas son los pilares estructurales para el crecimiento celular de tu bebé. Aumentar su consumo durante la gestación es fundamental. Las carnes magras, el pollo, los huevos bien cocinados, el pescado bajo en mercurio, las legumbres, los frutos secos (como las almendras) y la soja son excelentes fuentes proteicas.
Hierro
El hierro resulta imprescindible para el crecimiento del bebé. Durante el embarazo, el volumen de sangre de la madre aumenta significativamente, y este mineral permite crear más hemoglobina para transportar oxígeno al feto. Por ello, una mujer embarazada necesita consumir prácticamente el doble de hierro de lo habitual.
Si no se alcanza la ingesta recomendada, existe un alto riesgo de desarrollar anemia ferropénica. Esto provoca un agotamiento extremo en la madre y aumenta las probabilidades de un parto prematuro. Para evitarlo, incluye en tu dieta carnes rojas magras, pollo, pescados seguros, legumbres y cereales enriquecidos.
Un consejo clave: el hierro de origen vegetal (no hemo) se absorbe mucho mejor si se combina con alimentos ricos en vitamina C. Acompañar un plato de lentejas o espinacas con un chorrito de limón, pimientos o un vaso de zumo de naranja natural potenciará enormemente su asimilación.
Vitamina D
Al igual que el calcio, la vitamina D es crucial para la mineralización ósea y el desarrollo de los dientes y huesos del bebé. Puedes obtenerla consumiendo pescados grasos (como el salmón), yemas de huevo y productos fortificados (leche, jugos o cereales).
La mayoría de estos nutrientes esenciales se encuentran en los suplementos vitamínicos prenatales, cuyo consumo está altamente recomendado durante todo el embarazo. Consulta siempre a tu médico u obstetra para que evalúe tus hábitos alimentarios y te recete el suplemento prenatal más adecuado para tus necesidades.
Alimentos y hábitos que debes evitar en el embarazo
Tan importante como saber qué comer es conocer qué alimentos evitar. Durante la gestación, debes prescindir de los pescados con altos niveles de mercurio. Por regla general, cuanto más grande y longevo sea el pez, mayor será su concentración de este metal pesado, el cual puede afectar el desarrollo neurológico del bebé.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) recomienda encarecidamente a las mujeres embarazadas no consumir pez espada, tiburón, caballa gigante y blanquillo. Por el contrario, existen excelentes opciones seguras y bajas en mercurio que puedes consumir bien cocinadas, como el salmón, los langostinos, el abadejo, las anchoas, el bacalao, la trucha, el atún claro en conserva y la tilapia.
Es imprescindible eliminar de la dieta cualquier alimento crudo o poco cocinado para evitar graves infecciones alimentarias. Evita el sushi, el sashimi, el ceviche y el marisco crudo (como ostras, almejas y vieiras). Asegúrate también de consumir las aves, las carnes y los huevos completamente cocinados. Las bacterias y parásitos presentes en los alimentos crudos suponen una gran amenaza para el bebé en desarrollo.
Los expertos también recomiendan evitar estrictamente la leche cruda y los productos que no hayan sido pasteurizados, ya que pueden transmitir listeriosis. Esto incluye muchos quesos blandos y frescos.
Los germinados crudos (alfalfa, trébol, rábano o frijol mungo) son propensos a albergar bacterias causantes de enfermedades. Si deseas consumirlos, asegúrate de cocinarlos a fondo previamente.
Es vital moderar el consumo de cafeína, ya que atraviesa la placenta y no se conocen por completo sus consecuencias en dosis altas sobre el desarrollo fetal. En cuanto a las infusiones de hierbas, muchas carecen de estudios que avalen su seguridad, por lo que es mejor consultar al médico antes de consumirlas.
Cero alcohol en el embarazo. Las mujeres embarazadas no deben beber alcohol bajo ninguna circunstancia, ya que ninguna investigación ha establecido una cantidad segura. Ingerir bebidas alcohólicas incrementa el riesgo de aborto espontáneo, muerte fetal y es la causa principal del Síndrome Alcohólico Fetal (SAF), un trastorno irreversible que provoca discapacidades intelectuales y malformaciones faciales en el bebé.
Fumar antes, durante y después del embarazo es altamente nocivo. El tabaquismo eleva el riesgo de parto prematuro, desprendimiento de placenta, hemorragias y muerte fetal.
Además, los bebés de madres fumadoras tienen una mayor probabilidad de sufrir el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL), deficiencias en el desarrollo pulmonar, alteraciones en el tronco cerebral y parálisis cerebral. Diversas investigaciones también vinculan el tabaquismo gestacional con un mayor riesgo de que el niño desarrolle obesidad durante la adolescencia, lo que conlleva graves consecuencias metabólicas a largo plazo.
Esta guía no abarca todos los alimentos y hábitos a evitar, pero seguir estos parámetros nutricionales incrementará enormemente las posibilidades de tener un embarazo sano y un bebé fuerte. Ante cualquier duda, recurre siempre al asesoramiento de un profesional médico cualificado.


